Juramentos

‣ Sermón del Monte 10 | Lluvia de pasajes

Enseñanza de Yeshúa

Mateo 5:33-37 ‣ 33 «También han oído que se dijo a los antepasados: “no jurarás falsamente, sino que cumplirás tus juramentos al señor”. 34 Pero yo les digo: no juren de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. 36 Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. 37 Antes bien, sea el hablar de ustedes: “Sí, sí” o “No, no”; porque lo que es más de esto, procede del mal».

Jacob, el hermano del Mesías, repitió sus palabras en su carta:

Santiago 5:12 ‣ 12 Y sobre todo, hermanos míos, no juren, ni por el cielo, ni por la tierra, ni con ningún otro juramento. Antes bien, sea el sí de ustedes, sí, y su no, no, para que no caigan bajo juicio.

El juramento en la Toráh

Sobre tomar en vano el nombre del Eterno:

Éxodo 20:7 — 7 «No tomarás el nombre de YHVH tu Elohim en vano, porque YHVH no tendrá por inocente al que tome su nombre en vano».

Levítico 19:12 — 12 Y no jurarán en falso por mi nombre, profanando así el nombre de tu Elohim. Yo soy YHVH.

Mandamiento de jurar en el nombre del Eterno (cuando corresponda jurar):

Deuteronomio 6:13 — 13 «Temerás solo a YHVH tu Elohim; y a él adorarás y jurarás por su nombre».

Deuteronomio 10:20 — 20 «Temerás a YHVH tu Elohim; le servirás, te allegarás a él y solo en su nombre jurarás».

Principio de cumplir un compromiso al Eterno a través del voto.

Deuteronomio 23:21-23 — 21 «Cuando hagas un voto a YHVH tu Elohim, no tardarás en pagarlo, porque YHVH tu Elohim ciertamente te lo reclamará, y sería pecado en ti si no lo cumples. 22 Sin embargo, si te abstienes de hacer un voto, no sería pecado en ti. 23 Lo que salga de tus labios, cuidarás de cumplirlo, tal como voluntariamente has hecho voto a YHVH tu Elohim, lo cual has prometido con tu boca».

El juramento en la profecía

Los juramentos en el reino venidero.

Isaías 65:16-19 — 16 «Porque el que es bendecido en la tierra, Será bendecido por el Elohim de la verdad; Y el que jura en la tierra, Jurará por el Elohim de la verdad. Porque han sido olvidadas las angustias primeras, Y porque están ocultas a mis ojos. 17 Por tanto, Yo creo cielos nuevos y una tierra nueva, Y no serán recordadas las cosas primeras ni vendrán a la memoria. 18 Pero gócense y regocíjense para siempre en lo que Yo voy a crear; Pues voy a crear a Jerusalén para regocijo, Y a su pueblo para júbilo. 19 Me regocijaré por Jerusalén y me gozaré por mi pueblo. No se oirá más en ella Voz de lloro ni voz de clamor».

Jeremías 12:14-16 — 14 Así dice YHVH en cuanto a todos mis malvados vecinos que atacan la heredad que he dado en posesión a mi pueblo Israel: “Los arrancaré de su tierra, y a la casa de Judá la arrancaré de en medio de ellos. 15 Después que los haya arrancado, volveré y les tendré compasión, y los haré regresar cada uno a su heredad y cada cual a su tierra. 16 Y si ellos de verdad aprenden los caminos de mi pueblo, jurando en mi nombre: ‘Vive YHVH’, así como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, entonces serán restablecidos en medio de mi pueblo”».

El juramento en las enseñanzas de Yeshúa

Si el juramento en el nombre del Eterno está claramente normado en la Toráh y en los Profetas, ¿por qué Yeshúa nos enseña que no podemos jurar?

Mateo 5:33-37 — 33 «También han oído que se dijo a los antepasados: “no jurarás falsamente, sino que cumplirás tus juramentos al señor”. 34 Pero yo les digo: no juren de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. 36 Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. 37 Antes bien, sea el hablar de ustedes: “Sí, sí” o “No, no”; porque lo que es más de esto, procede del mal».

Si notamos las palabras exactas de Yeshúa, no está hablando de jurar en el nombre del Eterno, que es lo que manda la Toráh, sino de jurar por objetos como el cielo, la tierra, Jerusalén, incluso la propia cabeza. Para entender el contexto de esta enseñanza tenemos que avanzar al capítulo 23:

Mateo 23:16-22 — «¡Ay de ustedes, guías ciegos! Porque dicen: “No es nada si alguien jura por el templo ; pero el que jura por el oro del templo , contrae obligación”. ¡Insensatos y ciegos! Porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro?».
«También ustedes dicen: “No es nada si alguien jura por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación”. ¡Ciegos! Porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?».
«Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él y por Aquel que en él habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él».

Claramente lo de jurar por cosas como el templo o el oro de templo se había convertido en una fórmula para engañar. Una persona religiosa, un fariseo o un escriba, podía engañar a alguien que no conociera la Toráh cerrando un negocio con un juramento que realmente no significaba nada. Un juramento en el nombre del Eterno obligaba a muerte a cumplir un compromiso, pero un fariseo sabía que jurar por el templo no lo obligaba legalmente.

Referencias en el Talmud

Hay abundantes evidencias en el Talmud de que este tipo de "resquicios legales" estaban en uso en la época del templo, veamos algunos ejemplos:

  1. Mishnáh Shevuot 4:1 clasifica los juramentos en cuatro tipos (afirmación, negación, en vano, falso), y analiza sus consecuencias legales según si se menciona el nombre del Eterno o no.
  2. Mishnáh Nedarim 1:1 señala que ciertos votos son nulos por depender de expresiones no formales. Por ejemplo, jurar «por el Templo» no obligaba legalmente, mientras que jurar «por el oro del Templo» sí lo hacía.
  3. Talmud Bavli, Shevuot 36a discute la diferencia entre jurar con el nombre de Elohim o sin él, y sus respectivas consecuencias legales.
  4. Talmud Bavli, Nedarim 10a debate si los votos hechos "por el cielo y la tierra" son vinculantes o no.
Talmud Bavli, Shevuot 36a

Veamos en detalle este pasaje del Talmud:

La Mishnáh enseñó: “Una persona que jura por el cielo o por la tierra, por la luz o por la oscuridad, por algo creado o por el Templo, no está obligada (legalmente) por ese juramento".

Los sabios dijeron: Esto se debe a que no ha mencionado el nombre (de Elohim), como está escrito: «No tomarás el nombre de YHVH tu Elohim en vano» (Éxodo 20:7), lo cual enseña que la prohibición aplica solamente cuando se invoca su nombre”.

Rav Yehudá dijo en nombre de Shmuél: Incluso si uno jura por una mitzváh, como decir: “por la Tefilín” o “por la Mezuzáh”, su juramento no tiene fuerza legal obligatoria, pues no se refiere directamente al Nombre (divino).

Pero Rabí Eliezer dice: Aunque no mencione explícitamente el Nombre, si el objeto está ligado a la santidad (como la Toráh o el altar), el juramento puede considerarse válido, dependiendo de la intención y el contexto.”

Conclusiones

Hemos visto que la Toráh nos enseña que, cuando tengamos que jurar, debemos hacerlo en el nombre del Eterno.

La enseñanza de Yeshúa acerca del juramento no se trata de prohibirlo, es decir, no se trata de anular el mandamiento de la Toráh del juramento. Eso iría en contra de las mismas palabras que el Mesías acaba de pronunciar: «No piensen que he venido para poner fin a la ley o a los profetas» (Mateo 5:17).

En contexto y basándonos en las palabras exactas que leemos en Mateo 5, la enseñanza de Yeshúa se trata sobre no hacer juramentos deshonestos para engañar al prójimo. De ahí viene el que sea nuestro hablar "sí, sí".

Si no voy a hacer algo (porque no puedo o porque no quiero), no debo engañar al prójimo diciéndole «te lo juro por los pelos de mi cabeza» (y juro por los pelos de mi cabeza porque, como se que no voy a cumplir, si juro en el nombre del Eterno voy a cometer blasfemia).

Es mucho peor si el compromiso es un contrato cuyo incumplimiento implica el perjuicio de mi prójimo, que era exactamente lo que estaba pasando en el contexto del Segundo Templo.

Cuando nos comprometamos con el prójimo a hacer algo debemos hacerlo (sea nuestro sí, sí), y cuando nos comprometamos a no hacer algo entonces no lo hagamos (sea nuestro no, no). No debemos ser como los fariseos y los escribas, que usaban juramentos ilegales para engañar. El único juramento legal es jurar en el nombre del Eterno lo que nos obliga a cumplir nuestro compromiso con la vida.