Parasháh N° 10 · BERESHIT
Miketz
מקץ

Toráh: Génesis 41:1-44:17
Haftará: 1 Reyes 3:15-4:1
Brit Jadasháh: 1 Corintios 2:1-5
SECCIONES TEMÁTICAS
1. Los sueños del faraón: Génesis 41:1-36
Al cabo de dos años el faraón sueña que del río suben siete vacas hermosas y gordas, y detrás siete flacas y feas que se las comen sin engordar. Vuelve a dormir y sueña con siete espigas llenas y siete menudas y quemadas por el viento que las devoran. En la mañana su espíritu está turbado y llama a los magos y sabios de Egipto, pero ninguno puede interpretar. Entonces el copero se acuerda de José. Lo sacan de la cárcel, lo afeitan y lo visten. José aclara que la respuesta viene de Elohim: son siete años de abundancia seguidos de siete de hambre, y aconseja guardar la quinta parte.
2. La exaltación de José: Génesis 41:37-57
El consejo le parece bien al faraón. El rey dice que no hay nadie tan entendido y sabio como José, porque el espíritu de Elohim está en él, y lo pone sobre toda la tierra de Egipto, solo menor que él en el trono. Le da su anillo, lo viste de lino fino, le pone un collar de oro, lo hace subir en el segundo carro y le cambia el nombre; también le da por mujer a Asenat. José tiene treinta años. Durante los siete años de abundancia junta trigo como la arena del mar, sin medida. Le nacen Manasés y Efraín. Después llega el hambre a toda la tierra.
3. El primer viaje de los hermanos a Egipto: Génesis 42:1-38
Jacob se entera de que hay trigo en Egipto y manda a sus hijos a comprar, menos a Benjamín, por temor. Llegan y se inclinan ante José, que los reconoce, pero ellos no. Les habla con dureza por intérprete y los acusa de ser espías venidos a ver lo indefenso del país. Ellos explican que son doce hermanos, que el menor quedó con su padre y que otro ya no existe. José los prueba: los encierra tres días y luego exige que traigan al menor, dejando a Simeón preso. Manda llenar sus costales y devolverles el dinero. Al descubrirlo, se espantan. Jacob se niega a dejar ir a Benjamín.
4. El segundo viaje con Benjamín: Génesis 43:1-34
El hambre aprieta y se acaba el trigo. Jacob les pide volver, pero Judá le recuerda que aquel hombre les advirtió que no verían su rostro sin el hermano menor. Judá sale fiador de Benjamín ante su padre. Israel cede y les manda llevar un regalo de los mejores frutos, el dinero doble y también el que apareció en los costales. Al llegar, José los ve con Benjamín y manda preparar un banquete. Ellos temen por el dinero y se explican con el mayordomo, que los tranquiliza y les saca a Simeón. José se conmueve al ver a su hermano y sale a llorar aparte. Los sienta por edad.
5. La copa en el costal de Benjamín: Génesis 44:1-17
José manda a su mayordomo llenar los costales de comida, poner el dinero en la boca de cada saco y esconder su copa de plata en el de Benjamín. Al amanecer los despide. Cuando aún no están lejos, manda perseguirlos y acusarlos de haber pagado mal por bien. Ellos se defienden con seguridad y proponen que muera aquel a quien se le halle la copa y que los demás queden por siervos. Registran desde el mayor hasta el menor, y la copa aparece en el costal de Benjamín. Rasgan sus vestidos y vuelven a la ciudad. José les dice que solo se quedará el culpable.
PALABRAS CLAVE
Abundancia = savá (שָׂבָע)
Génesis 41:29. Significa saciarse, tener de sobra; el sustantivo nombra la hartura. Se opone directamente a raáv, el hambre, y el capítulo hace alternar las dos en ciclos de siete años. En el texto, José anuncia siete años de savá en toda la tierra de Egipto, y advierte enseguida que serán del todo olvidados por lo que viene después. La abundancia aparece desde el principio como algo que hay que administrar, no como una bendición para consumir.
Hambre = raáv (רָעָב)
Génesis 41:30. Es el hambre, tanto la de una persona como la hambruna que afecta a una región entera. Es la tercera vez que aparece en Génesis moviendo el relato: ya llevó a Abram a Egipto y a Isaac a Gerar. En el texto, el raáv es lo que finalmente hace bajar a los hermanos y, después, a toda la casa de Jacob. La estadía de Israel en Egipto arranca de esta palabra.
Entendido y sabio = navón vejajám (נָבוֹן וְחָכָם)
Génesis 41:33. Navón viene de bin, discernir, distinguir entre cosas parecidas; jajám es el sabio, aunque en hebreo la sabiduría es sobre todo destreza práctica, la del artesano que sabe hacer. Las dos palabras volverán juntas para describir a los artesanos del santuario. En el texto, José le pide al faraón que busque un hombre así para administrar, y el faraón concluye que no hay ninguno como él. Lo que se busca es capacidad de gestión, no erudición.
Espías = meraglím (מְרַגְּלִים)
Génesis 42:9. De réguel, pie; el espía es el que va a pie recorriendo un territorio para reconocerlo. La misma palabra describirá después a los hombres que Moisés y Josué envían a explorar la tierra. En el texto, José acusa a sus hermanos de haber venido a ver lo descubierto de la tierra, es decir, sus puntos débiles. La acusación es falsa, pero le sirve para tenerlos hablando de la familia sin que sospechen.
Copa = gavía (גָּבִיעַ)
Génesis 44:2. Nombra una copa o cáliz de cierto tamaño; con esa misma palabra se describen los cálices labrados del candelabro del santuario. En el texto es la copa de plata que José manda esconder en el costal de Benjamín. El mayordomo dice que su señor adivina con ella, lo que encaja con la práctica egipcia de leer figuras en el líquido, aunque el relato nunca muestra a José haciéndolo. La copa funciona como la última prueba: obliga a los hermanos a decidir si abandonan al menor.
DATOS DE INTERÉS
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Los sueños vienen siempre de a dos en esta historia, y el propio José lo explica ante el faraón: la repetición significa que el asunto está firmemente decidido y que ocurrirá pronto.
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El faraón sueña con vacas que salen del río. El Nilo era la fuente de toda la fertilidad de Egipto, de modo que el sueño habla en el lenguaje del lugar donde ocurre.
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José pasa de la cárcel al segundo puesto del reino en el transcurso de una sola mañana. El texto anota que lo afeitan, costumbre egipcia y no hebrea, antes de presentarlo ante el rey.
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El faraón le da a José un nombre egipcio y una esposa egipcia, hija de un sacerdote de On. El relato registra ambas cosas sin comentarlas ni juzgarlas.
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Los nombres de sus hijos resumen su historia: Manasés, «el que hace olvidar», y Efraín, «fructífero en la tierra de mi aflicción». Sigue llamando aflicción al lugar donde ya gobierna.
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Cuando los hermanos se inclinan ante él, el texto anota que José se acordó de los sueños. Es la primera vez que se dice que los recuerda, más de veinte años después de haberlos contado.
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José les habla por intérprete aunque los entiende perfectamente. El detalle explica por qué ellos conversan delante de él sin cuidarse, y por qué él tiene que salir a llorar aparte.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO
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¿Qué le aconseja José al faraón después de interpretar los sueños, y a quién le atribuye la interpretación?
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¿Qué razón da el faraón para poner a José al mando, y qué señales de autoridad le entrega?
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¿De qué acusa José a sus hermanos, y qué condición les pone para que vuelvan?
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¿Qué garantía ofrece Judá para que su padre deje ir a Benjamín, y cómo reacciona José al verlo?
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¿Qué proponen los hermanos antes de que registren los costales, y qué les ofrece José al final?
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¿Cómo descubre Salomón cuál de las dos mujeres es la verdadera madre, y qué muestra eso de su sabiduría?
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¿Con qué dice Pablo que no fue a predicar a Corinto, y en qué quería que descansara la fe de ellos?
