Parasháh N° 40 · BEMIDBAR

Balak

בלק

Domingo, 11 de julio del 2027 · 7 min

Balak

Lectura de la Parashát Balak

Toráh: Números 22:2-25:9
Haftará: Miqueas 5:7-6:8
Brit Jadasháh: 1 Corintios 1:20-31

SECCIONES TEMÁTICAS

1. Balaam y la burra que habla: Números 22:2-41

Balak, rey de Moab, aterrado por Israel, envía mensajeros a Balaam para que lo maldiga a cambio de paga. Elohim le prohíbe ir y maldecir a un pueblo bendito. Balak insiste con príncipes más ilustres y promesas de honor; Balaam responde que no puede pasar la palabra del Eterno, pero Elohim le permite ir solo si dice lo que Él ordene. En el camino, el ángel del Eterno se interpone con la espada; la burra lo ve tres veces y se desvía, y Balaam la golpea. El Eterno abre la boca de la burra, que reclama; luego abre los ojos de Balaam, que se postra.

2. Los primeros oráculos de Balaam: Números 23:1-30

Balaam manda a Balak construir siete altares y ofrecer toros y carneros. El Eterno pone una palabra en su boca y, en vez de maldecir, Balaam bendice: ¿cómo maldecir a quien Elohim no maldijo? Israel habita aparte y es innumerable como el polvo. Balak protesta, pero Balaam solo dice lo que el Eterno ordena. Lo lleva a otro lugar y repiten las ofrendas. El segundo oráculo declara que Elohim no miente ni se arrepiente: ha bendecido y nadie revierte su bendición; ningún encantamiento prevalece contra Jacob. Balak, frustrado, le pide que ni maldiga ni bendiga, y finalmente lo sube al monte Peor.

3. Balaam y la estrella de Jacob: Números 24:1-25

Al ver que al Eterno le agrada bendecir a Israel, Balaam ya no busca agüeros, sino que vuelve su rostro al desierto, y el espíritu de Elohim viene sobre él. En su tercer oráculo alaba las tiendas de Jacob, su abundancia y su rey, y repite que bendito es quien lo bendice y maldito quien lo maldice. Balak, furioso porque lo bendijo tres veces en vez de maldecirlo, lo despide. Antes de irse, Balaam pronuncia un oráculo final: una estrella saldrá de Jacob y un cetro de Israel, que dominará a Moab y a Edom. Luego anuncia juicios sobre Amalec y otros pueblos, y regresa a su lugar.

4. Baal-Peor y el celo de Finees: Números 25:1-9

Mientras Israel acampa en Sitim, el pueblo empieza a prostituirse con las mujeres de Moab. Ellas lo invitan a los sacrificios de sus dioses, y el pueblo come y se inclina ante Baal-Peor, uniéndose a ese culto. La ira del Eterno se enciende y manda a Moisés ajusticiar a los cabecillas, mientras el pueblo llora a la entrada de la tienda. Entonces un israelita lleva a una mujer madianita ante todos. Finees, hijo de Eleazar, toma una lanza, los sigue a la tienda y los atraviesa a ambos. Así se detiene la plaga que ya había matado a veinticuatro mil personas.

PALABRAS CLAVE

Balak (בָּלָק)

Números 22:2. El nombre Balak proviene de la raíz balak, «devastar, dejar vacío». El nombre coincide con su propósito: vaciar a Israel de bendición. Pero la parasháh entera, paradójicamente lleva su nombre. Es la única parasháh de la Toráh nombrada por un rey pagano enemigo. La razón, según la tradición, es que el Eterno permite que el plan de los enemigos sirva como marco de revelación: lo que Balak intentó vaciar terminó siendo el escenario de la bendición más grande dicha sobre Israel.

Habita aparte = yishkón badad (יִשְׁכֹּן בָּדָד)

Números 23:9. La primera profecía de Bilám describe a Israel como «am levadad yishkón», «pueblo que habita en soledad» y que «no se contará entre las naciones». Badad significa solitario, apartado, separado. No es soledad de exclusión sino de identidad: Israel no se confunde con las naciones porque tiene una vocación distinta. Esta línea, dicha por un profeta pagano contra su voluntad, ha sido leída durante milenios como caracterización profética del destino de Israel en la historia.

Estrella = kojáv (כּוֹכָב; shévet, שֵׁבֶט)

Números 24:17. «Darak kojáv miYaakov, vekam shévet miYisrael» — «marchó una estrella desde Jacob, y se levantó un cetro de Israel». La frase fue leída desde antiguo como mesiánica. En los Rollos del Mar Muerto, los manuscritos esenios la aplicaron al Mesías. Rabí Akiva la usó para identificar a Bar Kojba («hijo de la estrella») como Mesías en el siglo II (con desastrosos resultados). Mateo 2:2 retoma la imagen cuando los magos del oriente preguntan: «¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido, porque su estrella hemos visto en el oriente?». La profecía pronunciada por un profeta pagano se proyecta sobre el nacimiento del Mesías y se cumple plenamente en Yeshúa.

DATOS DE INTERÉS

  • La Toráh recoge en la inscripción de Deir Alla (Jordania, siglo VIII a.C.) una confirmación arqueológica única: un texto en arameo descubierto en 1967 menciona a «Bilám hijo de Beor, el vidente de los dioses». El profeta pagano de la Toráh es uno de los personajes bíblicos cuya existencia fuera de la Biblia está atestiguada por inscripciones de su propio entorno cultural.

  • Los Sabios establecieron una distinción entre los discípulos de Abraham y los discípulos de Bilám (Pirké Avot 5:19): «ojo bueno, espíritu humilde, alma sumisa» frente a «ojo maligno, espíritu altivo, alma codiciosa». Bilám aparece allí como el modelo permanente del talento espiritual al servicio del ego.

  • En Apocalipsis 2:14, Yeshúa reprende a la comunidad de Pérgamo: «tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balak a poner tropiezo delante de los hijos de Israel, a comer cosas sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación». El consejo que dio Bilám tras los oráculos no se cuenta en Números 25 explícitamente, sino en Números 31:16. Las tres referencias del Brit Jadasháh a Bilám (2 Pedro 2:15, Judas 1:11, Apocalipsis 2:14) lo presentan como el patrón del corrupto religioso.

  • Bilám es uno de los pocos personajes no israelitas en la Toráh a quien el Eterno habla directamente. La tradición rabínica (Tanjumá) explica que el Eterno reservó la profecía a Israel, pero levantó a Bilám entre las naciones para que ningún pueblo pudiera decir «si hubiéramos tenido un profeta como Moisés, hubiéramos seguido al Eterno».

  • Finees, al ejecutar a Zimri y Cozbi, detiene la plaga. Murieron veinticuatro mil. Esto se relaciona con 1 Corintios 10:8 que dice «ni forniquemos como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil». La diferencia de números (24.000 vs 23.000) ha sido explicada de varias formas. Edersheim sugiere que veintitrés mil cayeron «en un día» y los otros mil en los siguientes.

  • La frase «Elohim no es hombre para que mienta» (Números 23:19) es citada en Hebreos 6:18, donde se compara la inmutabilidad de la promesa divina con la fidelidad del juramento del Eterno a Abraham. La palabra pagana se vuelve argumento teológico del Brit Jadasháh.

  • La Haftaráh (Miqueas 5:7-6:8) hace referencia explícita a este episodio: «Pueblo mío, acuérdate ahora de lo que aconsejó Balak rey de Moab, y de lo que le respondió Bilám hijo de Beor... para que conozcas las justicias del Eterno». El profeta recuerda al pueblo, siete siglos después, lo que aquí pasó.

  • Sitim, donde Israel cayó en el pecado de Baal Peor, es la misma ciudad desde donde Josué envió luego exploradores a Jericó (Josué 2:1) y desde la cual partió la conquista de la Tierra. El lugar de la mayor caída fue también la puerta de la mayor entrega.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO

  1. ¿Qué hace la burra al ver al ángel del Eterno, y cómo reacciona Balaam ante ella?

  2. ¿Qué espera Balak que haga Balaam, y qué hace Balaam en su lugar cada vez que abre la boca?

  3. ¿Qué anuncia Balaam que saldrá de Jacob en su último oráculo, y contra qué pueblos se dirige?

  4. ¿Qué hace Finees cuando un israelita lleva a una mujer madianita ante el pueblo, y qué se logra con eso?

  5. ¿Qué responde Miqueas cuando pregunta qué pide el Eterno de cada persona, y por qué eso pesa más que traer muchos sacrificios?

  6. ¿Por qué dice Pablo que el Eterno escoge lo que el mundo ve como débil y necio, y qué busca dejar en claro al hacerlo así?