Parasháh N° 42 · BEMIDBAR
Matot
מטות

Toráh: Números 30:1-32:42
Haftará: Jeremías 1:1-2:3
Brit Jadasháh: Filipenses 3:12-16
SECCIONES TEMÁTICAS
1. Las leyes de los votos: Números 30:1-16
Moisés habla a los jefes de las tribus sobre los votos. El hombre que hace un voto o juramento al Eterno no debe quebrantar su palabra: cumplirá todo lo que salió de su boca. Para la mujer, el caso depende de su situación. La joven que aún vive en casa de su padre queda obligada si él calla, pero si él lo desaprueba el día que lo oye, el voto se anula y el Eterno la perdona. Lo mismo rige con el marido sobre los votos de su esposa. La viuda y la divorciada quedan atadas a sus propios votos. Si el marido anula tarde, carga él la culpa.
2. La guerra contra Madián: Números 31:1-54
El Eterno manda a Moisés vengar a Israel de los madianitas antes de morir. Se arman mil hombres por tribu, doce mil en total, y van con Finees, los utensilios sagrados y las trompetas. Matan a todo varón, a los cinco reyes de Madián y a Balaam, queman sus ciudades y traen mujeres, niños y botín. Moisés se enoja porque dejaron vivas a las mujeres que indujeron al pecado en Peor, y ordena ejecutarlas, salvo las jóvenes vírgenes. Tras purificarse siete días, reparten el botín entre los guerreros y el pueblo, con un tributo para el Eterno. Los oficiales ofrendan oro, pues no faltó ni un hombre.
3. La heredad de Rubén y Gad: Números 32:1-42
Las tribus de Rubén y Gad, con mucho ganado, ven que las tierras de Jazer y Galaad son buenas para el rebaño y piden a Moisés quedarse allí, al oriente del Jordán, en vez de cruzarlo. Moisés los reprende: ¿harán desmayar a sus hermanos como los exploradores, repitiendo los cuarenta años de castigo? Ellos proponen levantar corrales y ciudades para los suyos, pero cruzar armados al frente de Israel hasta terminar la conquista. Moisés acepta con esa condición: si pelean, la tierra será su heredad; si no, su pecado los alcanzará. Reparte Galaad a Gad, Rubén y media tribu de Manasés, que edifican ciudades.
PALABRAS CLAVE
Tribus = matot (מַטּוֹת)
Números 30:1. La palabra maté (singular de matot) significa al mismo tiempo vara y tribu. Los doce jefes son llamados matot porque cada uno lleva una vara como cetro de autoridad sobre su tribu, la misma vara que aparece en la prueba de Aarón en Números 17. La parasháh, al comenzar con leyes sobre la palabra dada y dirigirse específicamente a los jefes de las tribus, apunta a un tema central: la autoridad de la palabra entre quienes encabezan al pueblo. Una vara firme es necesaria para que una palabra dicha se sostenga.
Voto = néder (נֶדֶר)
Números 30:2. El néder es un voto que pone sobre uno mismo una obligación voluntaria: «haré tal cosa», «me abstendré de tal cosa». A diferencia del shvuá (juramento), que es una declaración solemne sobre un hecho, el néder crea un compromiso futuro. La Toráh enseña que es mejor no hacer un voto que hacer un voto y no cumplir (Eclesiastés 5:5; Deuteronomio 23:21-23). Yeshúa, en Mateo 5:33-37, recoge el mismo principio: «sea vuestro hablar: sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede». No prohíbe el voto ni el juramento, pero subraya que la palabra debe ser firme y confiable.
Venganza = nekamáh (נְקָמָה)
El Eterno ordena tomar «la venganza de los hijos de Israel» contra Madián, y Moisés lo reformula al pueblo como «la venganza del Eterno». La diferencia es importante: el Eterno presenta su acción como justicia restaurativa hacia su pueblo. Moisés enmarca la guerra como kiná de Elohim, no rencor humano. La nekamáh bíblica no es desquite personal sino restablecimiento del orden quebrantado. Finees, que ya había detenido la plaga con su lanza, lidera ahora la consecuencia colectiva.
Cruzar = avór (עָבֹר)
Números 32:21. El compromiso de Rubén y Gad gira en torno al verbo avár: cruzar el Jordán delante de los hermanos. La misma raíz da ivrí (hebreo, «el del otro lado»), nombre con el que se llama a Abraham (Génesis 14:13). Ser hebreo es haber cruzado: el origen mismo del pueblo está en la disposición a cruzar. La idea de no cruzar (quedarse de este lado) es contraria a la vocación de la identidad. Rubén y Gad lo arreglan no quedándose atrás, sino cruzando primero.
DATOS DE INTERÉS
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Balaam muere en esta parasháh (Números 31:8). Su muerte cierra el arco que comenzó en Parashát Balak: el profeta que pretendió enriquecerse maldiciendo a Israel termina muerto entre los enemigos a los que dio consejo. Josué 13:22 lo recuerda: «también mataron a espada los hijos de Israel a Bilám hijo de Beor, el adivino, entre los demás muertos».
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Los oficiales del ejército descubren tras la batalla que no falta ni un solo soldado (Números 31:49). Doce mil hombres salieron y doce mil volvieron. La ofrenda voluntaria de oro que traen es de aproximadamente 16.750 siclos, en señal de gratitud. La gratitud, en la Toráh, no se dice solamente: se pesa y se entrega.
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La región pedida por Rubén y Gad (Jaazer, Galaad) era el territorio que había pertenecido a Sijón y Og. Estaba al este del Jordán, ya conquistado, fértil para el ganado. Los rabinos comentan que Rubén y Gad mencionaron el ganado antes que los hijos, y por eso Moisés invierte el orden en su respuesta (32:24): «edificad ciudades para vuestros hijos y apriscos para vuestras ovejas». Las prioridades importan.
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Las dos tribus y media (Rubén, Gad y media de Manasés) se quedaron del lado este del Jordán y varios siglos después se convirtieron en las primeras tribus en ser exiliadas: el rey asirio Tiglat-Pileser III las deportó alrededor del año 732 a.C. (1 Crónicas 5:26). Aunque su decisión fue legítima en su tiempo, la posición geográfica los dejó expuestos cuando empezaron los exilios.
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En el calendario de las Tres Semanas (entre el 17 de Tamuz y Tishá Beav), la Haftaráh de Matot es una de las «tres Haftarot de tribulación», lecturas profundamente sombrías que preparan al pueblo para el ayuno por la destrucción del Segundo Templo.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO
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¿En qué casos puede anularse el voto de una mujer, y quién tiene esa facultad?
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¿Qué descubren los oficiales al contar a sus soldados después de la batalla, y qué ofrecen entonces?
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¿Qué condición les pone Moisés a Rubén y Gad para dejarlos establecerse al oriente del Jordán?
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¿Qué le responde el Eterno a Jeremías cuando este dice que es muy joven y no sabe hablar, y por qué crees que igual lo envía?
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¿Por qué Pablo dice que todavía no ha llegado a la meta, y qué decide hacer con lo que quedó atrás para seguir avanzando?
