Parasháh N° 29 · VAIKRA
Ajarei Mot
אחרי מות

Lectura de la Parashát Ajarei Mot
Toráh: Levítico 16:1-18:30
Haftará: Isaías 10:32-12:6
Brit Jadasháh: Hebreos 9:11-28
SECCIONES TEMÁTICAS
1. El servicio del Día de Expiación: Levítico 16:1-34
Después de la muerte de los hijos de Aarón, el Eterno advierte que no se entre en cualquier momento al lugar santo, para no morir. Se fija un solo día al año. Aarón entra con un becerro por su pecado y un carnero, vestido de lino y bañado. Toma dos machos cabríos y echa suertes sobre ellos: uno para el Eterno y otro para Azazel. Ofrece el primero y rocía su sangre sobre el propiciatorio siete veces. Sobre el segundo confiesa las iniquidades del pueblo y lo envía al desierto. El día se guarda con ayuno y sin trabajo, como estatuto perpetuo.
2. La sangre y el lugar del sacrificio: Levítico 17:1-16
Se ordena que todo el que degüelle un animal para ofrenda lo traiga a la entrada de la tienda y no lo sacrifique en el campo, para que no ofrezcan más a los demonios. Después viene la prohibición central: nadie comerá sangre, ni el israelita ni el extranjero que habita entre ellos, porque la vida de la carne está en la sangre y ella hace expiación por las almas. Quien cace un animal o un ave que pueda comerse debe derramar su sangre y cubrirla con tierra. El que coma un animal muerto lava sus vestidos y queda impuro hasta la tarde.
3. Las uniones prohibidas: Levítico 18:1-30
El capítulo abre y cierra con la misma advertencia: no hagan como en la tierra de Egipto de donde salieron, ni como en la tierra de Canaán a donde van, ni anden en sus estatutos. En medio se enumeran las uniones prohibidas por parentesco: madre, madrastra, hermana, nieta, tía, nuera, cuñada y otras. Se prohíbe además acercarse a la mujer en su impureza, entregar hijos a Moloc, la unión entre varones y la unión con animales. Se advierte que por esas cosas la tierra vomitó a sus habitantes, y que hará lo mismo si ellos la contaminan de la misma manera.
PALABRAS CLAVE
Suertes = goralót (גּוֹרָלוֹת)
Levítico 16:8. Gorál es la piedrecilla que se echaba para decidir; de ahí «suerte» y, por extensión, el destino que a alguien le toca. La misma palabra nombra después el reparto de la tierra entre las tribus. En el texto, Aarón echa suertes sobre los dos machos cabríos, que son idénticos y deben serlo. La diferencia entre ellos no está en el animal, sino en lo que le toca.
Azazel = azazél (עֲזָאזֵל)
Levítico 16:10. Es una palabra discutida: se la ha leído como compuesto de ez, cabra, y azál, irse, de donde «la cabra que se va»; otros la entienden como el nombre de un peñasco del desierto. Aparece solo en este capítulo y en ningún otro lugar de la Escritura. En el texto, sobre ese macho cabrío se confiesan las iniquidades del pueblo y se lo envía a tierra deshabitada. Ese animal no se ofrece: se aleja cargando lo que se le puso encima.
Afligir el alma = inúy néfesh (עִנּוּי נֶפֶשׁ)
Levítico 16:29. Inúy viene de anáh, humillar o afligir; unido a néfesh forma la expresión que la Toráh usa para lo que hoy llamamos ayunar. El texto nunca dice «no comerán»: dice que afligirán sus almas, una fórmula más amplia. En el texto marca el décimo día del séptimo mes, junto con la prohibición de todo trabajo. Isaías vuelve sobre la misma expresión para preguntar qué clase de aflicción es la que el Eterno escoge.
Alma = néfesh (נֶפֶשׁ)
Levítico 17:11. No nombra una parte inmaterial que habite el cuerpo: designa a la criatura viviente entera, y por extensión la garganta, el aliento y el apetito. En Génesis el ser humano no recibe una néfesh, llega a ser una néfesh viviente. En el texto aparece en una de las frases más citadas del libro: la néfesh de la carne está en la sangre. Por eso la sangre no se come: lo que sostiene la vida no se consume.
Abominación = toeváh (תּוֹעֵבָה)
Levítico 18:22. Nombra lo aborrecible, aquello que provoca rechazo; la Escritura la usa tanto para prácticas de culto ajenas como para las pesas falsas y los labios mentirosos. En Génesis, los egipcios consideran toeváh comer con hebreos, de modo que el término también marca lo que una cultura no tolera. En el texto cierra la lista de uniones prohibidas, en un capítulo que abre y termina advirtiendo contra las costumbres de Egipto y de Canaán.
DATOS DE INTERÉS
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La porción abre recordando la muerte de los hijos de Aarón, y desde ahí regula el único día del año en que alguien puede entrar tras el velo. La advertencia llega antes que la instrucción.
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Ese día el sumo sacerdote deja las vestiduras de gloria y entra vestido de lino blanco, sin oro ni piedras. El día en que representa a todo el pueblo se viste como cualquiera.
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Los dos machos cabríos deben ser iguales entre sí, y la suerte decide cuál va para cada destino. Lo que los separa no es ninguna diferencia propia, sino lo que les toca.
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La palabra azazél aparece solo en este capítulo y en ningún otro lugar de la Escritura. Su significado se discute desde antiguo: cabra que se va, peñasco del desierto, o un nombre propio.
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El texto nunca dice «ayunarán». Dice «afligirán sus almas», una expresión más amplia de la que la tradición derivó el ayuno de Yom Kipur junto con otras abstenciones.
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La prohibición de comer sangre alcanza expresamente al extranjero que habita entre ellos, no solo al israelita. Es de las pocas leyes del libro que se extienden de manera explícita a los de afuera.
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El capítulo de las uniones prohibidas abre y cierra con la misma advertencia sobre Egipto y Canaán. Esa repetición enmarca la lista y le da su sentido: no se trata solo de conducta, sino de no adoptar las costumbres de donde vinieron ni de donde van.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO
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¿Cómo se decide qué macho cabrío va para cada destino, y qué se hace sobre el que sale al desierto?
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¿Qué razón da el texto para prohibir comer sangre, y a quiénes alcanza esa prohibición?
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¿Con qué advertencia abre y cierra el capítulo, y qué dice que hizo la tierra con sus habitantes?
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¿Qué anuncia Isaías que saldrá del tronco de Isaí, y cómo describe al que vendrá?
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¿Qué diferencia marca Hebreos entre el sumo sacerdote que entra cada año y el que entró una sola vez?
