Parasháh N° 3 · BERESHIT

Lej Lejá

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Domingo, 18 de octubre del 2026 · 8 min

Lej Lejá

Lectura de la Parashát Lej Lejá

Toráh: Génesis 12:1-17:27
Haftará: Isaías 40:27-41:16
Brit Jadasháh: Romanos 4:1-25

SECCIONES TEMÁTICAS

1. El llamado de Abram: Génesis 12:1-9

El Eterno le ordena a Abram salir de su tierra, de su parentela y de la casa de su padre, hacia una tierra que le mostrará. Le promete hacer de él una nación grande, bendecirlo, engrandecer su nombre y hacerlo bendición; bendecirá a los que lo bendigan y maldecirá al que lo maldiga, y en él serán benditas todas las familias de la tierra. Abram se va a los setenta y cinco años, con Sarai, Lot y todo lo que habían reunido en Harán. Llega a Canaán, hasta Siquem, donde el Eterno se le aparece y promete esa tierra a su descendencia. Abram levanta un altar y sigue avanzando.

2. Abram desciende a Egipto: Génesis 12:10-20

Hay hambre en la tierra y Abram baja a Egipto para vivir allí. Al acercarse, le dice a Sarai que es hermosa y que los egipcios lo matarán a él y la dejarán viva a ella; le pide que diga que es su hermana, para que a él le vaya bien. Ocurre como temía: los príncipes del faraón la elogian y la llevan a su casa, y a Abram le va bien, con ovejas, vacas, asnos, siervos y camellos. Pero el Eterno hiere al faraón y a su casa con grandes plagas por causa de Sarai. El faraón llama a Abram, le reclama y lo despide con todo lo suyo.

3. Abram y Lot se separan: Génesis 13:1-18

Abram sube de Egipto con Sarai, Lot y todo lo suyo, y vuelve al lugar entre Betel y Hai donde había levantado un altar. Es muy rico en ganado, plata y oro, y Lot también tiene rebaños y tiendas. La tierra no basta para los dos y hay pleitos entre sus pastores. Abram le propone separarse y le da a elegir primero. Lot mira la llanura del Jordán, bien regada, y escoge esa región, acercando sus tiendas hasta Sodoma, cuyos hombres eran malos y pecadores. Después de que se separan, el Eterno le manda a Abram mirar en todas direcciones y le promete esa tierra y una descendencia incontable.

4. La guerra de los reyes y Melquisedec: Génesis 14:1-24

Cuatro reyes del oriente, encabezados por Quedorlaomer, someten doce años a cinco reyes de la llanura, que al año trece se rebelan. En el valle de Sidim los reyes de la llanura huyen, algunos caen en los pozos de asfalto, y los vencedores se llevan los bienes y a Lot. Un fugitivo avisa a Abram, que arma a trescientos dieciocho hombres, los persigue más allá de Damasco y recupera todo. Al volver, sale a su encuentro Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Elohim Altísimo, que saca pan y vino y lo bendice; Abram le da el diezmo. Al rey de Sodoma no le acepta nada.

5. El pacto entre las partes: Génesis 15:1-21

El Eterno le habla a Abram en visión: que no tema, que él es su escudo y su galardón. Abram responde que sigue sin hijos y que su heredero será un siervo de su casa. El Eterno lo saca fuera, le manda contar las estrellas y le dice que así será su descendencia; Abram le cree, y le es contado por justicia. Cuando pregunta cómo lo sabrá, se le manda partir por la mitad una becerra, una cabra, un carnero, una tórtola y un palomino. Al ponerse el sol cae sobre él un sueño profundo, y se le anuncia que su descendencia será extranjera y esclava cuatrocientos años.

6. El nacimiento de Ismael: Génesis 16:1-16

Sarai no le ha dado hijos a Abram y tiene una sierva egipcia llamada Agar. Le propone a su marido que se una a ella para tener hijos por medio suyo, y Abram acepta. Agar concibe y mira con desprecio a su señora. Sarai se queja con Abram, que le responde que su sierva está en sus manos; entonces la aflige y Agar huye. El ángel del Eterno la encuentra junto a una fuente en el desierto, le pregunta de dónde viene y a dónde va, y le manda volver. Le promete una descendencia numerosa y le anuncia un hijo llamado Ismael. Agar llama al Eterno el que la ve.

7. El pacto de la circuncisión: Génesis 17:1-27

Cuando Abram tiene noventa y nueve años, el Eterno se le aparece como el Elohim Todopoderoso y le manda andar delante de él. Establece su pacto: lo hará padre de multitud de naciones, le cambia el nombre a Abraham y le promete la tierra de Canaán como posesión perpetua. Como señal manda circuncidar a todo varón a los ocho días, incluidos los nacidos en casa y los comprados. A Sarai le cambia el nombre a Sara y anuncia que le dará un hijo. Abraham se ríe y pide que Ismael viva delante de él, pero se le confirma que Sara dará a luz a Isaac. Ese día circuncida a todos.

PALABRAS CLAVE

Bendición = berajáh (בְּרָכָה)

Génesis 12:2. Comparte raíz con bérej, rodilla, por el gesto de arrodillarse ante quien bendice o para recibir la bendición. La idea de fondo es inclinarse y entregar, no desear suerte. En el texto, el Eterno no solo bendice a Abram: lo convierte en bendición, «y serás bendición», de modo que lo recibido se transmite. Las promesas se encadenan de lo personal a lo universal, hasta alcanzar a todas las familias de la tierra.

Diezmo = maasér (מַעֲשֵׂר)

Génesis 14:20. De éser, diez; es sencillamente la décima parte. Se relaciona con los diezmos que la Toráh legisla después con detalle para los levitas y para las fiestas. En el texto aparece mucho antes de esa legislación: Abram le entrega a Melquisedec el diezmo del botín sin que ninguna ley se lo mande. El gesto es voluntario, y va junto a su negativa a quedarse con nada de lo que le ofrece el rey de Sodoma.

Creyó = he'emín (הֶאֱמִין)

Génesis 15:6. De la raíz amán, ser firme, sostener, dar apoyo; de ella salen también emunáh, fidelidad, y el «amén» que se responde a una bendición. La palabra no describe una opinión, sino el acto de apoyarse en algo que sostiene. En el texto, Abram se apoya en la promesa de una descendencia que todavía no existe, y eso le es contado por justicia. Pablo vuelve sobre este versículo en Romanos por el momento en que ocurre: antes de la circuncisión.

Cortar = karát (כָּרַת)

Génesis 15:18. Significa cortar, y es el verbo que el hebreo usa para hacer un pacto: se «corta» un berit. La expresión viene del rito que este mismo capítulo describe, con los animales partidos por la mitad y las partes pasando entre los trozos. En el texto ocurre algo fuera de lo común: Abram no pasa, y solo pasan el horno humeante y la antorcha de fuego. El pacto queda sostenido por una sola de las dos partes.

Circuncisión = miláh (מִילָה)

Génesis 17:10. De mul, cortar o cercenar; el rito completo se llama brit miláh, el pacto del corte. Se relaciona con la expresión «circuncidar el corazón», que la Toráh y los profetas usan después para hablar de quitar la dureza. En el texto, la señal se pone en el cuerpo y alcanza a todos los varones de la casa, incluidos los nacidos en ella y los comprados a extranjeros. No es una marca de linaje: es la señal de pertenencia a un pacto que desde el principio incluye a los de afuera.

DATOS DE INTERÉS

  • La orden inicial va de lo general a lo particular: tu tierra, tu parentela, la casa de tu padre. La secuencia se estrecha en vez de ampliarse, y deja para el final lo más difícil de dejar.

  • El Eterno no le dice a Abram a dónde va, sino «a la tierra que te mostraré». La orden se da sin destino, y la geografía se revela recién al llegar.

  • Abram tiene setenta y cinco años cuando sale, y noventa y nueve cuando se establece el pacto de la circuncisión. Entre la promesa de descendencia y su cumplimiento pasan veinticinco años.

  • Melquisedec aparece en tres versículos y desaparece del relato sin genealogía ni desenlace. Es el único sacerdote del Elohim Altísimo mencionado antes de que exista el sacerdocio de Israel, y el Salmo 110 lo retoma siglos después.

  • En el pacto entre las partes solo pasa uno de los dos entre los animales partidos. Abram queda dormido: el rito, que normalmente comprometía a ambos firmantes, aquí compromete a uno solo.

  • El cambio de nombre agrega una letra: Abram pasa a Abraham y Sarai a Sara. La explicación que da el texto es «padre de multitud de naciones», de modo que el nombre nuevo queda atado al contenido de la promesa.

  • La circuncisión alcanza a los siervos nacidos en casa y a los comprados a extranjeros, no solo a los descendientes. Desde el primer día, la señal del pacto incluye a gente que no viene de la sangre de Abraham.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO

  1. ¿Qué tres cosas debe dejar Abram, y qué le promete el Eterno a cambio?

  2. ¿Qué le pide Abram a Sarai antes de entrar a Egipto, y cómo termina resolviéndose la situación?

  3. ¿Cómo resuelve Abram el conflicto con Lot, y qué criterio usa Lot para escoger?

  4. ¿Qué hace Abram cuando se entera de que Lot fue capturado, y qué decide sobre el botín?

  5. ¿Qué le pide Abram al Eterno como garantía, y qué se le anuncia sobre el futuro de su descendencia?

  6. ¿Qué le pregunta el ángel a Agar en el desierto, y qué nombre le da ella al Eterno?

  7. ¿Qué señal pide el Eterno como parte del pacto, y cómo reacciona Abraham al anuncio sobre Sara?

  8. ¿Por qué le reclama Isaías al pueblo que diga «mi camino está escondido del Eterno», y qué le recuerda de quién es Elohim?

  9. ¿Antes o después de la circuncisión le fue contada la fe a Abraham, según Pablo, y por qué le importa tanto ese orden?