Parasháh N° 30 · VAIKRA

Kedoshim

קדושים

Domingo, 2 de mayo del 2027 · 6 min

Kedoshim

Lectura de la Parashát Kedoshim

Toráh: Levítico 19:1-20:27
Haftará: Amós 9:7-15
Brit Jadasháh: 1 Pedro 1:13-16

SECCIONES TEMÁTICAS

1. Llamado a la santidad y al amor al prójimo: Levítico 19:1-18

El Eterno manda hablarle a toda la congregación: sean santos, porque yo, el Eterno de ustedes, soy santo. Lo que sigue mezcla culto y trato diario. Respetar a la madre y al padre, guardar los días de reposo, no volverse a los ídolos. Al segar no acabar el rincón del campo ni recoger lo caído: quedará para el pobre y el extranjero. No robar, no mentir, no jurar en falso, no retener el salario del jornalero hasta la mañana. No maldecir al sordo ni poner tropiezo al ciego. Y al final: amarás a tu prójimo como a ti mismo; yo soy el Eterno.

2. Estatutos diversos de santidad: Levítico 19:19-37

Siguen estatutos de distinta clase. No mezclar ganado de especies diferentes, no sembrar el campo con dos semillas, no vestir tela de dos materiales. Cuando planten árboles frutales, dejarán su fruto sin comer tres años; el cuarto será consagrado y del quinto en adelante podrán comerlo. Se prohíbe la adivinación, la agorería, sajarse el cuerpo por un muerto y hacerse tatuajes. Se manda ponerse de pie ante las canas y honrar al anciano. Al extranjero que habite con ustedes lo amarán como a ustedes mismos, porque extranjeros fueron en Egipto. Y las balanzas y las pesas serán justas, y también el efa y el hin.

3. Penas por idolatría e inmoralidad: Levítico 20:1-27

El capítulo fija las penas para lo que el anterior prohibió. Quien entregue de sus hijos a Moloc morirá apedreado por el pueblo de la tierra; si ellos hacen la vista gorda, el Eterno mismo pondrá su rostro contra ese hombre y su familia. Lo mismo para quien acuda a encantadores y adivinos. Se enumeran después las penas por maldecir al padre o a la madre y por las uniones prohibidas del capítulo dieciocho. Al final vuelve el llamado a distinguir entre el animal limpio y el impuro, y a ser santos, porque el Eterno los apartó de los pueblos.

PALABRAS CLAVE

Santos = kedoshím (קְדֹשִׁים)

Levítico 19:2. Kadósh viene de una raíz que significa separar o apartar para un uso; no describe en primer lugar una cualidad moral, sino la condición de estar reservado. Se opone a jol, lo común o disponible. En el texto el mandato se le da a toda la congregación, no solo a los sacerdotes, y la razón es una comparación: porque yo soy santo. Lo que sigue no son ritos, sino cosechas, salarios, balanzas y trato al prójimo.

Rincón del campo = peáh (פֵּאָה)

Levítico 19:9. Es el borde, la esquina, el extremo de algo; la misma palabra describe los lados del altar y las esquinas de la barba. En el texto nombra la parte del campo que el dueño no puede segar: queda para el pobre y para el extranjero. No se manda repartir después de cosechar, sino no cosechar, y el que necesita va y toma. Es una forma de ayuda que no obliga a nadie a pedir.

Amarás a tu prójimo = veahavtá lereajá (וְאָהַבְתָּ לְרֵעֲךָ)

Levítico 19:18. Réa es el prójimo, el compañero, el que está cerca; el mandato completo dice «amarás a tu réa como a ti mismo». Viene inmediatamente después de prohibir la venganza y el rencor, de modo que el amor queda definido primero por lo que no se hace. En el texto aparece en medio de una lista de reglas prácticas, sin ningún énfasis especial. Yeshúa lo cita como el segundo mandamiento, junto al de amar al Eterno.

Mezclas = kilayím (כִּלְאַיִם)

Levítico 19:19. De kalá, retener o encerrar, y nombra la mezcla de dos especies que la Toráh manda mantener separadas: ganado, semillas y telas. Se relaciona con el orden de la creación, donde cada cosa es hecha según su especie. En el texto la prohibición se da sin explicación, y por eso la tradición la cuenta entre los jukím, los estatutos que no se razonan.

Apartar = hivdíl (הִבְדִּיל)

Levítico 20:26. De badál, separar; es el verbo con que Elohim divide la luz de las tinieblas y las aguas de las aguas en Génesis. En el texto cierra la porción: el Eterno los hivdíl de los pueblos para que sean suyos, y por eso ellos deben separar entre el animal limpio y el impuro. La misma acción se repite en dos niveles, y ser santo y ser separado resultan en hebreo casi la misma idea.

DATOS DE INTERÉS

  • El mandato de ser santos se dirige a «toda la congregación de los hijos de Israel», no a los sacerdotes. Es de las pocas veces en el libro que la instrucción se le da al pueblo entero reunido.

  • Levítico es el libro central de los cinco, y esta porción está cerca del centro del libro. Por su ubicación y su contenido, la tradición la ha considerado el corazón de la Toráh.

  • «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» aparece sin ningún énfasis especial, en medio de una lista de reglas prácticas sobre cosechas, salarios y balanzas. El texto no lo destaca: lo destacaron sus lectores.

  • Rabí Akiva llamó a ese versículo «un gran principio de la Toráh». Ben Azai respondió que hay uno mayor: «este es el libro de las generaciones del hombre» (Génesis 5:1), porque alcanza a todos y no solo al prójimo cercano.

  • La peáh no es una donación que el dueño reparte, sino una parte del campo que simplemente no siega. El necesitado va y toma sin pedirle nada a nadie: la ayuda está diseñada para no humillar.

  • «No pongas tropiezo delante del ciego» se ha entendido desde antiguo en sentido amplio: dar un consejo que perjudica a quien no puede ver las consecuencias queda incluido en la prohibición.

  • El mismo capítulo que ordena ser santos termina hablando de balanzas, pesas, efa y hin justos. La santidad del texto se mide, literalmente, en el peso de lo que se vende.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO

  1. ¿Qué manda dejar en el campo al cosechar y para quiénes, y con qué frase cierra la sección?

  2. ¿Qué se manda hacer con el fruto de un árbol recién plantado durante los primeros años?

  3. ¿Qué dice el texto que hará el Eterno si el pueblo mira para otro lado ante el que ofrece a Moloc?

  4. ¿Con qué compara Amós a Israel frente a otras naciones, y qué promete al final del pasaje?

  5. ¿Qué texto de la Toráh cita Pedro al pedir santidad, y qué les pide hacer antes con su mente?