Parasháh N° 25 · VAIKRA

Tzav

צו

Domingo, 21 de marzo del 2027 · 7 min

Tzav

Lectura de la Parashát Tzav

Toráh: Levítico 6:8-8:36
Haftará: Jeremías 7:21-8:3; 9:22-23
Brit Jadasháh: Hebreos 8:1-6

SECCIONES TEMÁTICAS

1. La ley del holocausto: Levítico 6:8-13

Se dan las instrucciones para los sacerdotes sobre el holocausto que arde toda la noche sobre el altar hasta la mañana. El sacerdote se pone su vestidura de lino y los calzoncillos de lino sobre su cuerpo, y recoge la ceniza que dejó el fuego, poniéndola junto al altar. Después se cambia de ropa y saca la ceniza fuera del campamento, a un lugar limpio. El fuego del altar arderá continuamente y no se apagará; cada mañana el sacerdote pondrá leña sobre él y acomodará el holocausto. Es fuego perpetuo que no se apaga, ni de día ni de noche.

2. La ley de la ofrenda de grano: Levítico 6:14-23

Los hijos de Aarón la presentan delante del Eterno, frente al altar. El sacerdote toma un puñado de la flor de harina con su aceite y todo el incienso, y lo quema como porción memorial. Lo que queda lo comen Aarón y sus hijos, sin levadura, en lugar santo, en el atrio de la tienda; es porción perpetua y cosa santísima. Se añade la ofrenda que Aarón y sus hijos presentan el día de su unción: una décima de flor de harina, la mitad por la mañana y la mitad al atardecer, quemada por entero, sin que nadie coma de ella.

3. Las leyes del pecado y la culpa: Levítico 6:24-7:10

La ofrenda por el pecado se degüella en el mismo lugar del holocausto y es cosa santísima. La come el sacerdote que la ofrece, en lugar santo. Si su sangre entra a la tienda para hacer expiación, no se come: se quema entera. La ropa salpicada con esa sangre se lava en lugar santo, y la vasija de barro donde se cociere se quiebra; si es de bronce, se friega y se enjuaga. La ofrenda por la culpa sigue la misma ley: la grasa se quema y la carne queda para el sacerdote. Y la piel del holocausto es del sacerdote que lo ofreció.

4. La ley de la ofrenda de paz: Levítico 7:11-38

Si la ofrenda de paz es en acción de gracias, se presenta con tortas sin levadura amasadas con aceite y también con pan leudado, y su carne se come el mismo día, sin dejar nada para la mañana. Si es voto u ofrenda voluntaria, puede comerse también al día siguiente, pero lo que quede al tercer día se quema; si alguien come de eso, no le será aceptado. La carne que toque cosa impura no se come. Se repite la prohibición de comer grasa y sangre. Al sacerdote le corresponden el pecho mecido y la espaldilla derecha, como porción perpetua.

5. La consagración de Aarón y sus hijos: Levítico 8:1-36

Moisés reúne a la congregación a la puerta de la tienda y hace lo que se le mandó. Lava a Aarón y a sus hijos, le pone la túnica, el cinto, el manto, el efod y el pectoral con el Urim y el Tumim, y sobre la mitra la lámina de oro. Unge el tabernáculo y todo lo que hay en él, y derrama aceite sobre la cabeza de Aarón. Ofrece el becerro por el pecado, el carnero del holocausto y el carnero de las consagraciones, cuya sangre pone en la oreja, el pulgar y el dedo del pie. Quedan siete días sin salir.

PALABRAS CLAVE

Ordena = tzav (צַו)

Levítico 6:9. Es el imperativo de tziváh, mandar; de la misma raíz vienen mitzváh, mandamiento, y tzavaáh, el encargo que alguien deja antes de morir. Es una forma breve y tajante, sin cortesía de por medio. En el texto abre la porción y le da nombre: manda a Aarón y a sus hijos. A diferencia de la porción anterior, que se dirigía al pueblo, esta habla a los que sirven.

Ceniza = déshen (דֶּשֶׁן)

Levítico 6:10. No es cualquier ceniza: el hebreo tiene éfer para la común, y déshen apunta a lo graso, a lo que quedó de lo mejor consumido. La misma raíz describe en otros pasajes la abundancia y lo bien nutrido. En el texto, el sacerdote se viste de lino para recoger el déshen del altar y ponerlo al lado, y solo después se cambia de ropa para sacarlo fuera. El resto de la ofrenda de ayer se trata con el mismo cuidado que la de hoy.

Fuego continuo = esh tamíd (אֵשׁ תָּמִיד)

Levítico 6:13. Esh es fuego y tamíd significa de continuo, sin interrupción. En el texto la orden se repite tres veces en pocos versículos: el fuego arderá siempre sobre el altar y no se apagará. Lo notable es que ese fuego había bajado del cielo, y aun así son manos humanas las que deben sostenerlo: poner leña cada mañana, sacar la ceniza, no dejarlo morir. Lo que se recibe como don se mantiene como tarea.

Acción de gracias = todáh (תּוֹדָה)

Levítico 7:12. De yadáh, que significa reconocer, confesar y también agradecer; la misma raíz está en el nombre Judá. Reconocer y agradecer son en hebreo un mismo gesto. En el texto es una clase de ofrenda de paz que se trae por un bien recibido, viene acompañada de panes y tiene una condición: se come el mismo día, sin dejar nada para la mañana. La celebración exige compañía, porque una persona sola no alcanza a comerla.

Consagración = milu-ím (מִלֻּאִים)

Levítico 8:22. De malé, llenar; el rito de consagrar a un sacerdote se llama en hebreo «llenar la mano». Viene del gesto de poner las porciones de la ofrenda en las manos del que es consagrado. En el texto, el carnero de los milu-ím cierra los siete días en que Aarón y sus hijos permanecen a la puerta de la tienda. El oficio no se toma: se recibe algo puesto en las manos.

DATOS DE INTERÉS

  • La porción abre con tzav, un imperativo seco, sin la fórmula habitual «habla a los hijos de Israel». Rashi anota que esa forma indica urgencia, y que se usa sobre todo donde hay pérdida material de por medio.

  • La orden de que el fuego no se apague se repite tres veces en unos pocos versículos. La insistencia llama la atención porque ese fuego había bajado del cielo: lo que se recibe como don hay que sostenerlo a mano.

  • El sacerdote se viste de lino para recoger la ceniza del altar, y se cambia de ropa para sacarla fuera del campamento. La misma tarea se divide en dos según ocurra dentro o fuera del recinto sagrado.

  • La ofrenda de acción de gracias debe comerse el mismo día, sin dejar nada para la mañana. Como venía acompañada de cuarenta panes, en la práctica obligaba a invitar gente: nadie podía terminarla solo.

  • El capítulo 7 fija qué parte le toca al sacerdote: el pecho mecido y la espaldilla derecha. Esa porción era el sustento del sacerdocio, que no recibió tierra en el reparto.

  • El capítulo 8 ejecuta paso a paso las instrucciones que se dieron en Éxodo 29. La Toráh no dice «e hizo como se le había mandado»: repite el procedimiento completo, con las mismas palabras.

  • La consagración dura siete días, y Aarón y sus hijos no salen de la puerta de la tienda en todo ese tiempo. El octavo día, ya fuera de la cuenta, es cuando empieza el servicio.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO

  1. ¿Por qué el sacerdote se cambia de ropa antes de sacar la ceniza, y qué no puede dejar de hacer cada mañana?

  2. ¿Qué diferencia hay entre la ofrenda de grano común y la que trae el sacerdote el día de su unción?

  3. ¿Qué se hace con la vasija donde se cocinó la ofrenda por el pecado, y por qué cambia según el material?

  4. ¿En qué se diferencian los plazos para comer la ofrenda de acción de gracias y la de voto?

  5. ¿Qué hace Moisés con la sangre del carnero de las consagraciones, y cuánto tiempo quedan a la puerta?

  6. ¿Qué dice Jeremías que el Eterno pidió primero al sacar al pueblo de Egipto, antes que los sacrificios?

  7. ¿De qué dice Hebreos que el santuario terrenal es copia y sombra, y qué se sigue de eso?