Parasháh N° 32 · VAIKRA

Behar

בהר

Domingo, 16 de mayo del 2027 · 5 min

Behar

Lectura de la Parashát Behar

Toráh: Levítico 25:1-26:2
Haftará: Jeremías 32:6-27
Brit Jadasháh: Lucas 4:16-21

SECCIONES TEMÁTICAS

1. El año sabático y el jubileo: Levítico 25:1-34

En el monte Sinaí se ordena que, al entrar en la tierra, esta guarde reposo para el Eterno: seis años se siembra y se poda, y el séptimo la tierra descansa. Lo que nazca solo no se cosecha para guardar, pero servirá de alimento para todos, incluidos los siervos y los animales. Después se cuentan siete semanas de años, cuarenta y nueve, y el año cincuenta se pregona libertad: cada uno vuelve a su posesión y a su familia. La tierra no se vende a perpetuidad, porque es del Eterno y ellos son extranjeros con él. Se fijan reglas de rescate.

2. El trato al hebreo empobrecido: Levítico 25:35-55

Si un hermano empobrece y su mano tiembla, hay que sostenerlo como al extranjero y al forastero, para que viva. No se le cobra interés ni usura, ni se le da comida con recargo, por temor a Elohim. Si llega a venderse por pobreza, no se le trata como esclavo sino como jornalero o forastero; servirá hasta el año del jubileo y entonces saldrá con sus hijos y volverá a su familia y a la posesión de sus padres. La razón es que son siervos del Eterno, que los sacó de Egipto, y no se venden como se venden los esclavos comunes.

3. La idolatría y el día de reposo: Levítico 26:1-2

Son dos versículos breves que cierran la porción y resumen lo esencial. El primero prohíbe hacerse ídolos, levantar imagen tallada o columna, y poner en la tierra piedra pintada para inclinarse ante ella, porque el Eterno es su Elohim. El segundo ordena guardar los días de reposo y tener en reverencia el santuario. Los dos terminan con la misma firma: yo soy el Eterno. Puestos justo después de las leyes del jubileo y justo antes de las bendiciones y las advertencias, funcionan como un resumen de todo lo que el libro viene diciendo desde el principio: a quién se sirve y cuándo se descansa.

PALABRAS CLAVE

Reposo de la tierra = shabát haáretz (שַׁבַּת הָאָרֶץ)

Levítico 25:4. La expresión aplica a la tierra el mismo término del séptimo día: la tierra tiene su shabát, de shavát, cesar o detenerse. En el texto, cada séptimo año no se siembra ni se poda, y lo que nazca solo queda para todos por igual: el dueño, el siervo, el jornalero y hasta los animales del campo. Durante ese año la propiedad deja de funcionar como propiedad.

Libertad = deror (דְּרוֹר)

Levítico 25:10. Nombra la libertad de quien puede moverse sin trabas; con la misma palabra se designa a un pájaro que anida donde quiere. Se distingue de jofshí, el esclavo manumitido, en que deror apunta al regreso a lo propio. En el texto se pregona deror en el año cincuenta para todos los habitantes de la tierra. Esa frase quedó grabada en la campana de la independencia de los Estados Unidos.

Jubileo = yovél (יוֹבֵל)

Levítico 25:11. Nombra el cuerno de carnero y, por extensión, el año que ese cuerno anuncia; de ahí viene la palabra «jubileo» en español, a través del latín. En el texto marca el año cincuenta, después de siete semanas de años. Ese año no se siembra, las tierras vendidas vuelven a su familia y los que se vendieron por deuda salen libres. Toda la economía de la tierra se calcula contando hacia el próximo yovél.

Redención = gueuláh (גְּאֻלָּה)

Levítico 25:24. De gaál, rescatar; es el derecho y el deber del pariente cercano de recuperar lo que un familiar perdió. Se relaciona con el goel, el redentor, figura que aparece ya en Génesis y se desarrolla en el libro de Rut. En el texto, toda venta de tierra lleva incorporado ese derecho: nada se vende sin posibilidad de rescate. La tierra no se pierde del todo porque siempre hay alguien obligado a responder por ella.

Interés = néshej (נֶשֶׁךְ)

Levítico 25:36. De nasháj, morder; el interés es, literalmente, una mordida. Va en pareja con tarbít, el aumento, y ambos se prohíben al prestarle a un hermano empobrecido. En el texto la prohibición viene acompañada de una razón poco frecuente: temerás a tu Elohim. No se apela al contrato ni a la conveniencia, sino al temor de quien podría abusar sin que nadie lo vea.

DATOS DE INTERÉS

  • La porción abre diciendo que estas leyes se dieron «en el monte Sinaí», algo que no se aclara en otras secciones. Rashi se detiene ahí y pregunta qué tiene de especial el jubileo para que se especifique su origen.

  • Durante el año sabático lo que crece solo no pertenece al dueño del campo. El texto lo pone al alcance del dueño, el siervo, el jornalero, el forastero y hasta los animales, todos en igualdad.

  • La palabra yovél nombra el cuerno de carnero con que se anunciaba el año cincuenta. De ahí viene, por el latín, la palabra «jubileo» que usamos en español.

  • El versículo 25:10, «pregonaréis libertad en la tierra a todos sus habitantes», está grabado en la campana de la independencia de los Estados Unidos, en Filadelfia.

  • En Israel la tierra no se vendía: se vendían las cosechas que faltaban hasta el próximo jubileo, y el precio se calculaba por el número de años restantes. Mientras más cerca el jubileo, más barato el campo.

  • La razón que da el texto para todo el sistema cabe en una frase: «la tierra es mía, y ustedes son extranjeros y forasteros conmigo». La propiedad queda definida como préstamo.

  • La prohibición de cobrar interés al hermano empobrecido viene acompañada de «temerás a tu Elohim». La Toráh apela a la conciencia justo donde el abuso sería invisible para los demás.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO

  1. ¿Qué se pregona en el año cincuenta, y qué razón da el Eterno para que la tierra no se venda para siempre?

  2. ¿Cómo debe tratarse al hermano que se vende por pobreza, y hasta cuándo sirve?

  3. ¿Qué dos cosas ordenan estos versículos, y con qué frase termina cada uno?

  4. ¿Por qué compra Jeremías un campo justo cuando la ciudad está por caer, y qué señal quiere dar?

  5. ¿Qué texto lee Yeshúa en la sinagoga de Nazaret, y qué dice al terminar de leerlo?